En este post quiero desmentirte tres mitos nutricionales muy extendidos en la sociedad y que no tienen nada de cierto. Desmentir bulos dentro del mundo de la alimentación es muchas veces es una batalla perdida ya que luego cualquier programa de televisión generalista puede decir cualquier barbaridad y que quede incrustada en la cabeza de la gente como algo verídico. Sin más, vamos a desenmascarar tres de los mitos relacionados con la alimentación más extendidos.

1. El desayuno es la comida más importante del día

No hay ninguna evidencia ni prueba de que el desayuno sea más importante que, por ejemplo, la comida o la cena. Y menos cuando muchas veces los alimentos que se incluyen en esta primera ingesta del día son de baja calidad, altos en azúcares o super procesados (cereales azucarados, mermeladas, margarina…).

Nadie está más sano por desayunar o no desayunar. Si  te levantas y tienes hambre, adelante, desayuna, te vendrá bien. Si no tienes apetito, no te obligues. No te va a dar un bajón de azúcar por no desayunar ya que el organismo es capaz de adaptarse a períodos de ayuno más largos.

Por supuesto, puedes incluir alimentos injustamente demonizados en el desayuno, como los huevos, la leche entera, la mantequilla (no siempre), embutidos poco grasos (jamón, lomo…), cereales de mejor calidad que los típicos azucarados o chocolateados (avena, por ejemplo)…

2. Comer cada 3 horas para acelerar el metabolismo y quemar grasa

Absurdo. Ni es obligatorio comer cada tres horas, ni hacerlo va a convertirte en un horno quemagrasas. Para perder grasa/peso, la clave es consumir menos de lo que gastas, ya sea comiendo 1, 2 o 7 veces (obviamente, comer cada 3 horas creará una dependencia agobiante por la comida y nunca lo recomiendo). Ingerir alimentos no aumenta el metabolismo de forma generalizada, simplemente produce un gasto mínimo que el cuerpo tiene que acarrear como resultado de procesar esos alimentos y nutrientes. Si tu objetivo es vaciar el depósito de gasolina de un coche, lo lógico es no añadir gasolina cada 10 kilómetros. Pues con esto igual. Si quieres quemar calorías, muévete.

*En este artículo te hablo sobre el mito de las 5 comidas diarias.

3. Solo necesitas proteína para que te crezcan los músculos

Una frase tan simplista y reduccionista es obvio que tampoco iba  a ser cierta. El proceso de síntesis proteica, la hipertrofia, y al fin y al cabo, la ganancia de masa muscular, es un conjunto de reacciones fisiológicas muy muy complejas, y requiere de tiempo, nutrientes, descanso, y sobre todo, entrenamiento o estímulo mecánico adecuado.

La ingesta de proteínas para ganar masa muscular es esencial, pero también tienes que consumir una buena cantidad de calorías e incluir variedad de alimentos y nutrientes. El gua también es muy importante: el músculo es 70% agua y muchas reacciones químicas necesarias para el desarrollo de nuevas fibras musculares requieren de este nutriente.

Por otro lado, una baja disponibilidad de glucógeno  (es decir, consumir pocos hidratos de carbono), reduce la síntesis proteica y el riesgo de lesión, así que asegúrate de consumir alimentos ricos en este macronutriente después de un entrenamiento intenso.

Otros nutrientes, como el calcio, magnesio, vitamina D y omega 3 también han demostrado tener cierta relevancia a la hora de favorecer el anabolismo muscular.

En próximos post iré desmintiendo más mitos de la nutrición 😛